Este libro contiene la correspondencia entre los miembros de la familia Villalta Gisbert que fueron represaliados por la dictadura franquista al final de la Guerra Civil. Las cartas, tanto las emitidas desde la cárcel como desde el exilio, tenían una destinataria principal, Dª Camila Gisbert, esposa y madre de los represaliados. Esta mujer, ante el peligro de destrucción de su familia, se afanó por mantenerla a flote y, a pesar de las dificultades y limitaciones, procuró que los suyos dispusieran en todo momento de lo necesario para subsistir: alimentos, ropa y medicamentos y colaboró en aportar lo que se precisaba para su defensa ante los tribunales militares. Por estas cartas circulan los sentimientos más íntimos, los que proceden de la inseguridad, el miedo, la desesperanza y el aislamiento, efectos de la represión que la historiografía convencional no había analizado con profundidad.